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La muerte espera en la selva, Mike Bannion, el agente EO-005 del D.A.N.S., regresa en una vertiginosa trama que comienza en Niza, precisamente en un esplendoroso mirador de la
Corniche du Littoral, donde el 005 se entrevista con su informante, oscuro mercenario del submundo criminal, que le cambia información por un puñado de dólares. Bannion acaba de enterarse dónde se esconde Maltuse, un vendedor de armas del mercado negro cuyos tratos han causado considerables estragos al Gobierno norteamericano y los aliados en su esfera de influencia...
El asalto a Villa Normanda (refugio de Maltuse) no se hace esperar, y Mike, cual adiestrado comando de las Fuerzas Especiales, despacha a todos los que se cruzan en su camino menos al jefe de los villanos, a quien hiere de bala y supuestamente muere en una explosión. Sin embargo, al reunirse con su jefe Stanley Barnett en el cuartel general de Dawning Island, Mike nota a su jefe agitado y muy incómodo con el resultado de la misión. ¿Por qué? Se preguntarán ustedes. Pues por una razón sencilla: No se han logrado encontrar pedazos del cuerpo del desaparecido Maltuse, y la última gran operación, o "negocio", del desalmado involucra la desparición de un buque de carga albanés procedente de China, repleto de Uranio, cuyo secuestro ha alarmado considerablemente a la Inteligencia rusa. Acompañando a una delegación de diplomáticos del D.A.N.S., Mike viaja a Owon, un país africano que se debate en medio de una revolución y descubre que el hombre al que falló en matar en Niza está vivito y coleando escondido en la jungla... ¡Ya punto de llevar contra él y sus compañeros de trabajo una terrible venganza!
El final es tan drástico y pintoresco como en los filmes de James Bond. Mike sobrevuela la selva africana en un raro artefacto volador unipersonal, al cual llama el Unitrans, y que no es nada más que un "jetpack" adaptado para fines militares. También porta como parte de su arsenal especial una exótica pistola de rayos Gamma, que desintegra a sus víctimas y le da ese toque surrealista y de Ciencia-Ficción de que habla el amigo Antonio Quintana en su comentario publicado anteriormente.
Portada de “La muerte espera en la selva”, ilustrada por Angel Badía y escrita por Burton Hare, 1ra edición publicada por la Editorial Bruguera en mayo de 1969. Catalogada como la No.76 de la colección.
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